Los Austrias Menores, el siglo XVII

1. El siglo de la crisis del Imperio Español.
En este siglo se desarrolla el inicio de la decadencia del imperio español. Ya desde finales del reinado de Felipe II el sistema tenía algunas muestras de decadencia. El rey con buen criterio había iniciado una política de contención, es decir, de evitar guerras y parar el gasto descontrolado del estado, de nuevo en bancarrota. Las guerras son muy caras y el rey comprendió  que no llegaba suficiente plata y oro de América para mantenerlas. Por desgracia esta política no fue continuada por sus sucesores y las consecuencias fueron catastróficas para España.

Los reyes de este siglo fueron:
Felipe III (1598-1621)
Felipe IV (1621- 1665)
Carlos II (1665 – 1700)

Para España y para toda Europa (especialmente los países mediterráneos), el siglo XVII es un siglo de crisis: demográfica consecuencia de la reaparición de la peste y las continuas guerra y económica con periodos sucesivos de sequía y malas cosechas. Veamos a continuación una síntesis de las causas y las consecuencias del fin del Imperio.

A) CAUSAS:

  • El excesivo gasto en guerras. España trató inútilmente de mantener por la fuerza sus territorios en Flandes y el norte de Italia. La guerra, en este siglo, fue contra Francia, Inglaterra y Holanda. Y España salió derrotada en todos los frentes.
  • La corrupción y reyes incapaces. Los monarcas del siglo XVII dejaron el poder en manos de “validos” o primeros ministros que eran quienes realmente gobernaban y que casi siempre fueron unos personajes corruptos que procuraron sobre todo de enriquecerse a costa del estado. 
  • Epidemias y catástrofes naturales. Fue un siglo especialmente castigado por pestes y largas temporadas de sequía que provocaron una enorme pobreza, hambre y muerte. También en América, donde descendió enormemente la población y por tanto la mano de obra para trabajar (por ejemplo Mexico en el s. XVI tenía 11 mill. de habitantes y sólo 2 mill. en el XVII).

B) CONSECUENCIAS:

  • España deja de ser la primera potencia Europea, para pasar a un segundo nivel. El puesto lo van a ocupar, por este orden, Francia e Inglaterra. 
  • Se pierden la mayor parte de los territorios continentales: Flandes y otros en el norte de Italia. 
  • En 1668 Portugal se independiza de España con la que estaba unida desde 1580 (en la práctica se había independizado desde 1640)
  • España mantiene sus colonias en América, pero pierde el control marítimo comercial. Franceses, holandeses e ingleses abren nuevos mercados en América.

2. La España de los Austrias Menores: Los validos
La principal innovación en el funcionamiento del sistema político de la monarquía española en el siglo XVII fueron los validos. Son miembros de la aristocracia en los que el rey delega todo el poder. Vendrían a ser como un primer ministro en el contexto de un gobierno actual. La idea no era mala, el problema es cuando el monarca no se ocupaba de las labores de gobierno y el valido tomaba las principales decisiones que normalmente iban en primer lugar dirigidas al beneficio personal. El valido:

• Tenía en su cargo el aconsejar al rey y tomar decisiones en su nombre.
• Puede hablarle además como íntimo amigo (eso significa que en su presencia no tiene por qué seguir normas del protocolo como quitarse el sombrero)

¿Por qué la figura del Valido?
La opinión de muchos historiadores es que los validos gobernaron porque los últimos Austrias carecieron de energía, de carácter, del talento político y de la responsabilidad necesaria para ocuparse del gobierno. Lo cual se ajusta bastante a la realidad, aunque, en su caso, Felipe IV si tomo parte activa de su gobierno. Lo cierto es que los validos no fueron un fenómeno exclusivamente español. Figuras similares aparecieron en otras monarquías europeas. Los mejores ejemplos fueron Richelieu o Mazarino en Francia. Parece, por tanto, que otras razones explican la necesidad de un primer ministro o valido, como el hecho de que la administración se diversificó, se hizo mas compleja, y por lo tanto hubo que ampliar y diversificar también el equipo de gobierno.

El nuevo sistema, sin embargo, significó un aumento de la corrupción. Los validos aprovecharon su poder para conseguir cargos públicos, pensiones y privilegios para sus familiares y amigos. Los validos históricamente más conocidos fueron: el Duque de Lerma, valido de Felipe III y el Conde-Duque de Olivares, valido de Felipe IV.

3. El siglo XVII: Los conflictos internos
Los Reyes Católicos habían construido un nuevo estado que se había estructurado como un conjunto de reinos unidos por la monarquía (unión dinástica), pero que mantuvieron sus propias leyes e instituciones. Durante el siglo XVI y el XVII este sistema se mantiene e incluso se amplia con la incorporación de Portugal, pero en el s. XVII las crisis internas hacen que por momentos parezca que los reinos integrantes de España se vayan a separar de nuevo como en tiempos medievales (como veremos en el punto 3.2.)

3.1 La expulsión de los moriscos, 1609.Es decir, de la minoría musulmana que vivía en España desde tiempos de Al- Andalus. Fue una medida populista tomada por Felipe III para disimular el fracaso de la guerra en Holanda (prácticamente ya independiente y con la que tuvo que firmar una tregua indefinida en abril de 1609). 

La expulsión fue catastrófica pues los moriscos eran sobre todo trabajadores del campo y, por ejemplo, ese año en Valencia y Aragón la cosecha se quedó sin recoger por falta de mano de obra. Sin embargo, el pueblo vio bien la medida pues envidiaban, en tiempos de crisis, las mejores condiciones de vida de los moriscos. En conclusión, se les expulsó para desviar las críticas y contentar a la opinión pública.
La versión oficial fue que los moriscos no terminaban de adaptarse y que mantenían en secreto su fe musulmana, por lo que suponían una amenaza interior ante un hipotetico ataque de los turcos.

Desde una perspectiva moral la expulsión de los moriscos fue un acto de barbarie e intransigencia religiosa y política. Se les dio 3 días para abandonar el país con las propiedades personales que pudieran llevarse. Aproximadamente, 112.000 personas fueron echados de su país por la sencilla razón de que eran diferentes: hablaban otra lengua, tenían otras costumbres y adoraban al mismo dios de forma distinta.
Los 127.000 moriscos expulsados o muertos representaban un 30 % de la población valenciana. La perdida demográfica fue terrible y la repoblación tardo cerca de un siglo en llenar parcialmente aquel vacío.
En el orden económico se vio privada la nación de la población más útil, productora y contribuyente.
Los campos quedaron sin cultivo. Los señores territoriales perdieron muchas de sus rentas. Las fortalezas feudales fueron derribadas y sus dueños, que no podían defenderse por la falta de vasallos, se concentraron en las ciudades. La industria, falta de brazos, se arruinó cerrándose las fábricas y talleres (…) (del libro de Antonio Domínguez Ortiz: Tres milenios de historia de España.)

3.2 Movimientos separatistas en Cataluña y Portugal.
En España en la unificación dinástica y territorial realizada por los Reyes Católicos los distintos reinos mantuvieron sus propios sistemas e instituciones (hablamos de Portugal, Aragón, Valencia y Cataluña). Castilla representaba la centralización y lideraba el proceso unificador como reino más extenso y poblado, pero las peculiaridades diferenciadoras del resto de territorios se mantuvieron vivas. Esto se mantuvo durante el siglo XVI pero en el siglo XVII, especialmente cuando con el gobierno del Conde Duque de Olivares, estos territorios ven amenazados sus privilegios y reaccionan con la amenaza de independizarse de la  monarquía, algo que logra Portugal y momentáneamente Cataluña. 

a) Cataluña. El problema empezó cuando el valido de Felipe IV, el Conde-Duque de Olivares, trató de que los demás reinos peninsulares colaboraran al mismo nivel que Castilla con impuestos para mantener el ejercito y las guerras (España estaba participando en La Guerra de los Treinta Años). Este proyecto de Olivares, conocido como la “Unión de Armas” provocó la crisis más grave del siglo XVII, la crisis de 1640.
Las Cortes Catalanas (en 1626 y 1632) se negaron a participar en la Unión de armas (Valencia y Aragón, aunque con limitaciones, colaboraron). Olivares decidió obligar a Cataluña por la fuerza. Su plan fue el siguiente: hizo que en la lucha contra Francia el ejército español cruzara por Cataluña con la intención de provocar al pueblo catalán e iniciar así una revuelta. Efectivamente, esto provocó un levantamiento revolucionario del pueblo catalán contra las tropas reales (esta revuelta popular se conoce como Els segadors) pero el Conde-Duque se equivocó al pensar que vencería a los catalanes fácilmente y de este modo les impondría la Unión de Armas.
Los rebeldes catalanes pidieron ayuda al rey de Francia que les apoyó convirtiendo a la región en un protectorado francés.
Desde 1640 hasta 1652 en que se reconquista la zona, Cataluña se declara independiente de España. Al final las propias cortes catalanas prefieren volver a ser parte de España que a continuar con Francia (pues resultaba más caro pagar los gastos del ejército francés). Finalmente en la Paz de los Pirineos de 1659 (entre Francia y España) se fija la frontera entre los dos países a lo largo de los Pirineos (por lo que Cataluña pierde sus territorios del Rosellón que pasan a Francia)

b) Portugal. Animada por la rebelión catalana, Portugal también se rebela. Las cortes portuguesas proclamaron a su propio rey. Felipe IV creyó que fácilmente derrotaría a los rebeldes pues no tenían un ejército importante y, sobre todo, había obtenido la garantía de Francia y de Inglaterra de que no intervendrían en el problema portugués. Sin embargo, Francia e Inglaterra no cumplieron los acuerdos y ayudaron con dinero y soldados a Portugal con el objetivo de debilitar a España. Finalmente, después de una guerra, Portugal logra la independencia en 1668.

c) Otras zonas. En plena crisis de la monarquía, hubo levantamientos separatistas en Andalucía, Aragón y Nápoles. Todas las rebeliones, excepto la portuguesa, fueron controladas por Felipe IV, pero manteniendo los fueros de los diversos reinos.

4. El S. XVII: Los conflictos externos.

4.1. Fin de la tregua con Holanda y la vuelta a la guerra.
Desde mediados del siglo XVI Holanda (concretamente, las Provincias Unidas, donde la principal era Holanda) estaba en guerra con España por la independencia. Además de un enfrentamiento político lo era religioso: España era católica y Holanda, protestante.
Cansados y desgastados por la guerra, ambos países firman en 1609 una tregua que dura 12 años. Finalizada la tregua, se inicia de nuevo una guerra para someter a Holanda pero la derrota de España y Austria en la guerra de los Treinta Años provocó también la declaración definitiva de independencia de Holanda

4.2. España participa en la Guerra de los Treinta años (1618-1648) 

Conflicto internacional que empezó en Alemania con el enfrentamiento entre los príncipes alemanes, protestantes y el emperador austriaco, católico (el problema empezó en el castillo de Praga cuando tiraron por la ventana a dos emisarios del nuevo emperador Austriaco).
La guerra al final implicó a casi todas las naciones europeas. España luchó en apoyo del emperador Habsburgo (por relaciones de familia). Se consiguieron victorias importantes e incluso las tropas españolas estuvieron a punto de tomar Paris, pero al final perdieron la guerra y España tuvo que ceder Holanda entre otros territorios.

4.3. Guerra con Francia.
En la guerra de los Treinta Años España se enfrentó sobre todo contra Francia. Aunque la guerra terminó en 1648, Francia y España continuaron la lucha hasta 1659, cuando se firma la Paz de los Pirineos. La rivalidad histórica entre los dos países se inclina después de este enfrentamiento hacia Francia. Al final de siglo, durante el reinado de Carlos II, Francia se va a situar como primera potencia europea en lugar de España. Incluso Francia va a decidir el futuro de España cuando en 1700 impone a su candidato: el rey Felipe V de la dinastía francesa de Borbón.

5. Los Austrias Menores: Los reyes del siglo XVII
Como estamos viendo, el siglo XVII se conoce como el de Los Austrias menores (los reyes: Felipe III, Felipe IV y Carlos II, menores en comparación con sus predecesores en el siglo s. XVI, Carlos I y Felipe II, que hicieron de España el primer país del mundo) Excepto Felipe IV, el resto se despreocupó de las tareas del gobierno y delegaron sus funciones en sus validos, nobles ambiciosos y poco eficaces que hacían de primeros ministros y que frecuentemente actuaban sólo en su propio beneficio.

5.1. Felipe III (1598-1621). El rey deja el poder en manos del Duque de Lerma, su valido que fue un personaje muy corrupto e ineficaz.

Lo más positivo de su reinado: el relativo periodo de paz en el exterior; pocas guerras que sirvieron para obtener una importante recuperación de la economía. Fue una estrategia que permitió a España reorganizarse militar y económicamente.
• Durante su reinado el imperio no pierde ningún territorio
• En las artes, su reinado y el de su hijo, Felipe IV vivió el momento más esplendoroso de la literatura y la pintura española dentro de lo que se ha llamado El siglo de Oro. Los nombres se acumulan: Cervantes, Góngora, Lope de Vega, Tirso de Molina, Velázquez, etc.

Lo peor: la expulsión de los moriscos y sus consecuencias para el país como comentábamos más arriba. Y la corrupción generalizada de los miembros del gobierno.

Como curiosidad, por consejo del Duque de Lerma, traslada la corte de Madrid a Valladolid desde 1601 a 1606. Fue otra maniobra de especulación económica y corrupción política. ¿En qué pensáis que consistió esta corrupción? ¿ Cómo pudo enriquecerse el valido y sus familiares y amigos cercanos con este traslado?

5.2. Felipe IV (1621-1665). Su reinado significó la pérdida progresiva del liderazgo europeo que con su hijo, Carlos II, pasó definitivamente a Francia,
Fue un rey más trabajador que su padre y se preocupó más por los asuntos de estado. También tuvo validos, pero estos fueron más bien ayudantes con los que compartir las tareas de gobierno. Aunque la historia lo ha presentado como un rey también incapaz. Quizá la fama le vino por su obsesión por las mujeres (tuvo numerosísimas amantes y al menos 6 hijos bastardos) y en general porque le gustaba disfrutar de los placeres.
Pero la realidad es que fue un monarca, como decíamos, más centrado en los asuntos de estado y muy culto (hablaba, francés, catalán, gallego e Italiano); además el uno de los mayores expertos en pintura de su tiempo, gran lector y aficionado al teatro.
Sin embargo, el balance final de su reinado es negativo, pues con él se inicia el proceso de irrefrenable caída del imperio español.

Durante su reinado España entró en la guerra de los Treinta Años y también reinició la guerra con Holanda. En definitiva, España vuelve a la guerra con el resultado final de derrota.
La política bélica está dirigida por el conde-duque de Olivares, que junto con el rey opinaba que España no podía mostrarse débil y permitir que sus enemigos le quitasen territorio. Esta política militar terminó por arruinar económicamente al país.
El valido de Felipe IV quiso solucionar el problema económico y militar de España a través de la Unión de armas, un proyecto que pretendía repartir las cargas fiscales del Imperio y el reclutamiento de soldados entre los diversos reinos (lo que iba en contra de los fueros y leyes de estos reinos). El rechazo de la Unión de Armas provocó la sublevación de Cataluña en 1640.
La actuación política del valido real tenía un buen planteamiento aunque los resultados fueran desastrosos.
En primer lugar, habría que decir que Olivares no fue un corrupto en comparación con los validos anteriores y posteriores (colocó a familiares en puestos importantes y poco más; su obsesión era el poder, no acumular riquezas). Tuvo una buena idea con la Unión de armas, algo necesario para mantener el Imperio. Incluso la entrada de España en la guerra de los Treinta Años se justificaba por la necesidad de derrotar a Francia, su rival.
Sin embargo, todo le salió mal. Estuvo a punto de vencer a Francia con el intento de invasión de París (1636), pero en el último momento fue derrotado. La Unión de armas provocó revoluciones internas, y la guerra de Holanda se pierde. Quizá tuvo mala suerte y, desde luego, le perjudicó su carácter soberbio y prepotente; pero también, especialmente, le condicionó el hecho de tener como rival al Cardenal Richelieu, el político más talentoso de su tiempo y a quién no supo vencer.

5.3. Carlos II (1665-1700). Era una persona enfermiza y poco apta para gobernar. España pierde con este monarca definitivamente su poder. Sus consejeros y validos, extremadamente corruptos, aceleraron la total ruina del país.
Era hijo de tío y sobrina unidos con doble vínculo, y cinco de sus ocho bisabuelos eran descendientes directos de Juana la Loca. En su persona concurrían las deficiencias nefríticas del padre, la hipocondría del abuelo, la gota del bisabuelo y la epilepsia del tatarabuelo. Además, era esquizofrénico paranoide.
(…) tardó dos años en echar los dientes; sólo se destetó de sus catorce nodrizas cuando cumplió los cuatro años; comenzó a caminar después de los cinco, y aprendió a leer y escribir, a duras penas, ya adolescente. Era canijo, ojos saltones, carnes lechosas, con una nariz enorme que le caía sobre el labio flojo de la mandíbula fieramente prognática. No hay más que ver los retratos que le hizo Claudio Coello, aunque procuró favorecerlo dentro de lo posible. Villars lo despachó en una frase: «Asusta de feo
El pobre monarca se pasó la vida entre médicos pomposos e ignorantes, santas reliquias, exorcismos y sahumerios. Su confesor y dos frailes dormían en su alcoba para guardarlo del diablo, (…) (retrato sacado de Juan Eslava Galán: Historia de España para escépticos)

Los años últimos del reinado de Carlos II estuvieron marcados por la locura del monarca, como consecuencia de la genética (consanguinidad), de las presiones políticas y las intrigas, y por el problema sucesorio ya que no pudo tener hijos.
Con el problema sucesorio, Francia vio la oportunidad definitiva de acabar con los Habsburgo españoles y colocar en el futuro trono español a un Borbón, es decir, un descendiente del rey francés. De esta manera España se convertiría en una especie de país satélite de Francia. El problema de la sucesión española provocará una nueva guerra en Europa como veremos en el tema siguiente.

6. Evolución económica y social en el siglo XVII
El siglo XVII fue un siglo de crisis económica en Europa en general, en el Mediterráneo en particular, y, muy especialmente, en la Península Ibérica. En la Corona española la crisis fue más temprana y más profunda que en el resto de Europa.

En la primera mitad del siglo aparecen serios problemas demográficos. Crueles epidemias, entre las que destacan las de peste, se repitieron periódicamente, coincidiendo con épocas de hambre. Un ejemplo, Sevilla perdió 60.000 habitantes en la peste de 1647. Otros factores que provocaron la crisis demográfica: la expulsión de los moriscos en 1609 supuso la pérdida del tres por ciento de la población del reino, siendo especialmente grave en Valencia y Aragón; las frecuentes guerras exteriores y el incremento de los miembros del clero terminan de explicar el descenso de la tasa de natalidad. La crisis fue mayor en Castilla que en los otros reinos.

En la segunda mitad del siglo, la crisis continuó y se empeoró. A la decadencia de la agricultura, se le unió la de la ganadería lanar y la de la industria, incapaz de competir con las producciones extranjeras.
El comercio también entró descendió por la competencia francesa en el Mediterráneo y la competencia inglesa y holandesa en el Atlántico. Se dependía en exceso de la plata, el oro y de los productos que venían de América.

La población continúa estando constituída por los tres estamentos tradicionales: Los nobles que eran el 10% de la población no pagaban impuestos y seguían con la mentalidad ociosa : acumular tierras vivir de las rentas, pero nada de invertir en fábricas, comercio y otras actividades productivas. Además las necesidades económicas de la monarquía le obligó a vender títulos de nobleza, por lo que nuevos ricos se convertían en nobles y abandonaban sus negocios. 

El clero continúo creciendo y los altos cargos eclesiásticos eran ocupados por los segundos hijos de las familias nobles (solo el primogénito heredaba), por lo que era una institución prestigiada y poderosa. El pueblo llano seguía viviendo en su mayor parte del campo y sometidos a grandes cargas impositivas que podían llegar a la mitad de sus rentas. En el norte del país predominan las pequeñas propiedades con campesinos propietarios, mientras que en el sur lo habitual son los extensos latifundios en manos de nobles y trabajados por jornaleros. 

La Piratería: durante este siglo es cuando se desarrolla la mayor actividad de los piratas en América. Piratas ingleses, holandeses y franceses que atacaban y robaban barcos españoles. Para protegerse de los piratas, por ejemplo, se había decidido que la plata de América fuese enviada a España solo una vez al año para así poder defender mejor la carga. La falta de regularidad en el comercio entre América y España empeoró aún más la economía. Y además que se arriesgasen a perder todo el cargamento de América, si era atrapado por los piratas como sucedió en 1667.

Resumiendo: Crisis en el campesinado que constituía la mayor parte de la población; debilidad de la burguesía y las clases medias, y crecimiento de los grupos sociales improductivos como la nobleza, el clero y los marginados: pícaros, vagos y mendigos.

La mentalidad social dominante continúa marcada por el desprecio al trabajo agravó la crisis social y económica. El ideal de caballero sigue siendo el modelo social de la España del Barroco.

7. La Contrarreforma católica
Después de 1521, el papado comenzó a realizar una serie de reformas para mejorar la organización interna de la Iglesia Católica. Se establecieron reglamentos muy estrictos para las órdenes religiosas tradicionales. En 1540 se autorizó la creación de la Compañía de Jesús, fundada por Ignacio de Loyola sobre la base de dos principios: la obediencia absoluta al Papa y la estricta aceptación a los principios de doctrina dictados por la Iglesia de Roma. Los jesuitas se convirtieron en el principal apoyo y defensa del nuevo catolicismo.
En el Concilio de Trento (reunido entre 1545 y 1563):
• Los obispos católicos reafirmaron los dogmas de fe que habían sido puestos en duda por Lutero
• Crearon centros destinados a la formación de sacerdotes y reconocieron al Papa como la autoridad superior de la Iglesia Católica.
• Aprobaron también el restablecimiento del Tribunal de la inquisición. Encargaron a esta institución, que existía desde siglos anteriores, controlar y garantizar la pureza de la fe católica de los creyentes y de aquellos que se convertían al cristianismo. Y también, la realización del índice de los libros prohibidos para la lectura de los católicos, por contener afirmaciones contrarias a la fe. Este movimiento fue llamado la Contrarreforma católica, que se propuso limitar el avance de la Reforma protestante.
Mediante estas medidas se logró recuperar para el catolicismo gran parte de Alemania, toda Francia y Polonia.
En La cultura española, la reforma afectó profundamenteya que si a principio del siglo XVI,España era el centro cultural más importante y sus universidades recibían estudiantes de toda Europa, desde el reinado de Felipe II y durante todo el siglo XVII, la universidad se cierra al exterior, se prohíben libros con ideas luteranas, el intercambio de estudiantes… en definitiva: España cierra sus fronteras culturales por miedo a la llegada de ideas protestantes.

8. Cultura en el siglo XVII: El arte del Siglo de Oro
España vivió una época de esplendor sin precedentes. Iniciado el siglo con la figura de Cervantes (1547-1616) y su “Quijote” (1605 y 1615), las letras hispanas brillaron con escritores como Quevedo, Lope de Vega o Góngora… y pintores como Murillo y sobre todo Velázquez.

Con la expresión Siglo de Oro se hace referencia a una rica etapa de la cultura española que, fundamentalmente durante el siglo XVII, proporcionó obras maestras universales.
Esta rica creatividad artística se produjo en una España muy influida por la Contrarreforma. Además, la Inquisición controlaba toda publicación contraria al dogma o a la moral católica y creaba una atmósfera de sospechas e inseguridad. La literatura y el arte de la época estaban al servicio de la iglesia y la corona. Las obras literarias y artísticas propagaban las ideas religiosas y políticas. Fueron un medio para extender la fe católica y los valores de la monarquía absoluta. El Siglo de Oro también produjo obras realistas que expresan de forma cruda los contrastes y desigualdades sociales, pero sin cuestionar la obediencia debida al poder ni la estructura social tradicional.

  • La arquitectura barroca se desarrolla en iglesias y edificios de toda España y de las colonias americanas. Se trata de una arquitectura monumental, grandiosa, con exuberante decoración y formas retorcidas y sobrecargadas, que muestra en todo su esplendor la gloria de la Iglesia y el poder del monarca. Destaca José de Churriguera. Este arquitecto ha dado nombre al Barroco español, el llamado estilo churrigueresco, con obras como la Plaza Mayor de Salamanca o la fachada del Obradoiro de la Catedral de Santiago de Compostela.
  • En pintura se desarrolla un estilo realista, que pretende conmover al espectador. Hay tres importantes escuelas y artistas: Valencia con Ribera, Sevilla con Murillo y Madrid con Velázquez, que está considerado el mejor de los pintores españoles de todos los tiempos. Nació en Sevilla pero se trasladó a Madrid, donde se convirtió en el pintor del rey. Retrató a la familia real y a los personajes de la corte. Entre sus obras más conocidas están Las Meninas, La vieja friendo huevos o La rendición de Breda.
Anuncios

7 Replies to “Los Austrias Menores, el siglo XVII”

Gracias por participar

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s